Estaba en una pequeña cafetería, en el sur de de Suecia. No me apetecía ir al norte, ya que hace más frío en aquella zona. Suecia era más linda de lo que me había imaginado, tenía una arquitectura asombrosa, calles amplias y limpias, además de que, en aquella ciudad estaba muy cerca del mar báltico, y no era precisamente una bella playa, pero los barcos que había en el puerto eran muy grandes y preciosos. Tenía un aspecto muy rústico y antiguo, como si se hubieran esmerado en conservarlo así por años. Todo parecía ser de otra época, lo cual lo hacía ser una ciudad y un país muy especial, pues es algo que no puedes admirar en todos lados.
Aún no probaba la comida sueca, pero no estaba muy segura de si iba a ser una gran idea ya que había odído hablar que la comida de los nórdicos no era muy buena, pero con el afán de conocer mejor la cultura sueca, podría llegar a probar cualquier cosa. Tenía el menú en las manos y aún no estaba muy segura de que probar...